Episodio 20 del podcast Cuentos para Tejer Sueños

En el episodio 20 de Cuentos para Tejer Sueños
compartimos el cuento intitulado
‘La Luna y las estrellas’.

Esta historia nos cuenta las preocupaciones de las tres estrellas más alejadas del planeta Tierra y cómo la Luna decide ayudarlas para que puedan ser vistas y admiradas por nosotros. ¿Lo escuchamos juntos?.

En el episodio 20 de Cuentos para Tejer Sueños compartimos el cuento intitulado 'La Luna y las estrellas'. Esta historia nos cuenta las preocupaciones de las tres estrellas más alejadas del planeta Tierra y cómo la Luna decide ayudarlas para que puedan ser vistas y admiradas por nosotros. ¿Lo escuchamos juntos?

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Episodio 20 de Cuentos para Tejer Sueños: ‘La Luna y las estrellas.’

Cansadas de no ser vistas, tres de las estrellas más alejadas de la constelación llamada Alonso fueron a reprocharle a la Luna. Estaban convencidas que el satélite del bello planeta Tierra era quien les impedía ser vistas y admiradas por los humanos.

Así, se plantaron frente a ella y le dijeron:

– Cuando decides estar en tu fase de llena absorbes nuestros colores y cuando te da por estar en la de nueva, impides que tu brillo llegue a nosotros. Por culpa de tu indecisión, variabilidad y prepotencia, no somos amadas por los humanos como otras hermanas y primas nuestras, que alegran las noches tristes y solitarias de muchas personas.

Compadecida, la Luna les explicó que no era ella la culpable de su infortunio, solo que aun eran estrellas muy pequeñas, que requerían crecer más para poder ser apreciadas por el ojo humano.

No obstante, buena como era, la Luna les dio una alternativa.

Les regaló un espejo grande y les dijo cómo usarlo para poder hacerse ver.

– Cuando esté plena muévanlo hacia el planeta de los humanos y cuanta más oscuridad haya, los humanos guiarán su luz hacia su espejo, -les explicó. –Si hacen lo que les digo, serán estrellas importantes para ellos.

Las estrellas agradecieron profundamente a la Luna y han seguido su consejo hasta la actualidad. Por si fuera poco, esta les regaló un nombre conocido por todos, usado para llamar la ocurrencia de esa linda luz que asoma cuando la luna titila.