Episodio 10 del podcast Cuentos para tejer sueños


En el episodio 10 de Cuentos para Tejer Sueños compartimos el cuento intitulado ‘Los tres días del mirlo‘. Hace mucho tiempo, el mes de enero tenía solamente veintiocho días y los mirlos eran blancos. ¡Escucha este curioso relato y sabrás porqué ahora enero tiene treinta y un días, febrero sólo veintiocho y los mirlos tienen las plumas negras!

En el episodio 10 de Cuentos para Tejer Sueños compartimos el cuento intitulado 'Los tres días del mirlo'. Hace mucho tiempo, el mes de enero tenía solamente veintiocho días y los mirlos eran blancos. ¡Escucha este curioso relato y sabrás porqué ahora enero tiene treinta y un días, febrero sólo veintiocho y los mirlos tienen las plumas negras!
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Episodio 10 del podcast Cuentos para Tejer Sueños: Los tres días del mirlo:

Hace mucho tiempo, el mes de enero tenía solamente veintiocho días.

Enero era un señor solitario y gruñón. No le gustaba oír el gorjeo de los pájaros y se divertía jugándoles bromas de mal gusto.

Cuando el mirlo blanco, a quién no quería nada, salía a buscar comida, el señor Enero desencadenaba tormentas de nieve para contrariarlo.

Un día, el mirlo lo interpeló:

—Señor Enero, usted es que es tan molesto, podría ser un poco más corto y tener menos días?

—No, en absoluto, me confiaron veintiocho días y no cambiaré.

Y desencadenó los vientos fríos del Norte.

Al año siguiente, el mirlo hizo una buena provista y se quedó en su nido acogedor durante los veintiocho días de enero. A fin de mes, el pájaro salió de su nido y comenzó a burlarse del señor Enero.

— Tralalera, tralala, lo embromé!

Y  voló a buscar comida.

Enero se enfureció y quiso vengarse. Decidió robar tres días a su hermano el señor Febrero quien no se dio cuenta pues estaba muy ocupado disfrazándose para el carnaval .

Durante los tres días siguientes, Enero provocó una terrible tormenta. Los árboles colapsaron por el peso de la nieve helada, los animales buscaban refugios improvisados para protegerse del frío.

El mirlo blanco, para no morir de frío, se escondió en una chimenea en busca de un poco de calor.

Después de tres días, la tormenta cesó y el mirlo blanco salió de la chimenea, pero… se volvió negro de hollín.

Desde ese día, enero tiene treinta y un días, febrero sólo veintiocho y los mirlos tienen las plumas negras!